El cobre tiene excelentes propiedades físicas, térmicas y de conductividad eléctrica. El cobre se puede soldar y revestir fácilmente para que sea resistente a la corrosión.
Cuando la conductividad eléctrica es crucial, se utiliza cobre puro chapado en oro y su aplicación es fundamental para mantener una resistencia estable con una variación mínima a lo largo del alambre.
El cobre está disponible en tres grados: sin oxígeno (OF), electrónico sin oxígeno (OFE) y también electrolítico (ETP), y en diferentes formas, tanto en cintas fresadas como varillas redondas.